sábado, 13 de julio de 2013

Claves del Hércules temporada 2013/14

Tras una muy difícil temporada para el Hércules, en la que en casi toda de ella estuvo en puestos de descenso y se salvó a falta de tres jornadas para su conclusión, estas son algunas de las claves necesarias para seguir con la buena racha de resultados de los últimos meses de competición y conseguir una mejor clasificación:

1. El nuevo grupo (pocos jugadores continúan de la temporada anterior) han de adaptarse lo antes posible y antes de que comience la competición al estilo y a la metodología del entrenador Quique Hernández. Para ello, es necesaria una gran preparación física y evitar los problemas físicos del inicio de la temporada anterior. Jesús Paredes, preparador físico, tiene que hacer un gran trabajo.

2. Una línea defensiva sólida que encaje pocos goles, por lo que los dos baluartes en defensa de los blanquiazules, los veteranos Pamarot y el capitán Paco Peña han de rallar a un gran nivel. Este último, debe evitar los muchos errores que cometió durante el inicio del curso pasado y seguir con la buena línea defensiva del último tramo de competición. Pamarot fue clave al llegar en invierno y en parte gracias a él, el Hércules logró encajar muy pocos goles.

3. Que Portillo siga enchufado. El de Aranjuez es un buen delantero para la categoría de plata, pero sobre el campo parece que no da todo lo que puede ofrecer. Muy pasivo en ocasiones y siempre rondando el fuera de juego, aunque en esta última temporada fue clave para la salvación del Hércules gracias a sus 17 goles.

4. Que el José Rico Pérez vuelva a ser un fortín. Durante la temporada pasada, el cuadro herculano perdió demasiados puntos como local, lo que derivó en la consecuente mala clasificación blanquiazul. El coliseo alicantino tiene que volver a convertirse en ese lugar infranqueable para los equipos rivales y que ninguno pueda sacar nada positivo de allí. La afición depende y mucho para conseguirlo.

5. Tranquilidad institucional durante la temporada. Los continuos conflictos de los últimos tiempos en la directiva han mermado mucho las opciones del Hércules, todo ello acentuado por la muy delicada  situación económica del club. Una buena relación entre afición, dirigentes y plantilla y técnicos se presupone como clave para realizar una buena campaña.





















sábado, 29 de junio de 2013

Un tono distinto de roja.

Desde hace un tiempo y sobre todo a raíz de la Eurocopa conseguida por la España de Luis Aragonés en 2008 y el éxito en el primer año del Barça de Guardiola, en las categorías inferiores de la selección española se viene trabajando un mismo estilo de juego. Un estilo encabezado por el tiqui taca de Xavi e Iniesta. Y como consecuencia de ello, han ido surgiendo nuevos jóvenes jugadores que se acercan mucho futbolísticamente hablando, como vienen a ser los Busquets, Javi Martínez, Mata, Isco o Thiago. Excepto el primero, todos ellos han destacado en campeonatos sub-21, mediante un juego muy semejante al de los mayores.
Pero como en todo siempre hay alguna excepción. Y esta excepción la encontramos en la selección que se encuentra disputando el Mundial sub-20 en Turquía. Se trata de una rojita diferente, abanderada por los que podríamos decir que son el Cristiano y el Messi españoles, Jesé Rodríguez y Gerard Deulofeu. Ambos jugadores muy distintos a los anteriores, se caracterizan por un fútbol mucho más eléctrico y vertical, que perece que prefieran no tener la pelota y sí salir endiabladamente al contraataque. En este combinado, también cabe alguna perla del toque como podrían ser Suso, Saúl o el atlético Óliver Torres, pero quizá, al estar acostumbrados al fútbol de pase que viene siendo característico, no destaquen tanto.
Seguramente, muchos nos habremos planteado si estas dos perlas, congenian bien dentro del campo, pues ambos son bastante individuales y juegan en equipos rivales, lo que podría llevar a conflictos entre ellos. Pero no, durante este Mundial, Jesé y Gerard han demostrado llevarse genial tanto fuera como dentro del campo y eso se ha visto reflejado sobre el césped.
Podemos estar tranquilos por los jóvenes futbolistas que triunfarán en el futuro, porque estas generaciones venideras prometen y mucho. El éxito de España en los próximos años dependerá en la mayor parte de ellos, pero también de los demás conjuntos nacionales, aunque seguramente muy pocos estarán a la altura de los nuestros.